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Año 3 #33 Julio 2017

Concierto para viola y Stimmen...Verstummen

Se puede interpretar la estructura de la mayoría de las obras concertantes de Gubaidúlina  —aparte de su personalísimo e inconfundible estilo— como la lucha del individuo (instrumento solista) contra la colectividad (resto de voces o instrumentos de la orquesta). Para Gubaidúlina el individuo, tras afrontar duras vicisitudes, tiene dos posibilidades: sale triunfante o adaptado al medio hostil que lo rodea. Tal es el caso del Concierto para viola y orquesta.

En 1988 Sofía Gubaidúlina declaró para la publicación especializada Sovetskaja Muzyka (el órgano editorial fundado en 1933 para darle voz a la Unión de Compositores Soviéticos): “…constato que sigo haciendo exactamente lo mismo. En otras palabras: no se ha producido en mí ningún cambio estilístico como el que observo en algunos de mis colegas… Me parece que viajo todo el tiempo a través de mi alma, en una dirección determinada, siempre más y más y más lejos. Por un lado es siempre lo mismo y por otro siempre hojas nuevas, como en la naturaleza... Hay en mí cierta evolución técnica, pero la línea conceptual ha sido siempre la misma”.

 

Concierto para viola

Viola: Yuri Bashmet

 

Stimmen...Verstummen, (1986)

  • Sofía Gubaidúlina
    Gubaidúlina, Sofía

    Sofiya Asgátovna Gubaidúlina (Chístopol, Tartaristán, 1931), es una compositora rusa de origen tártaro, conocida por la profundidad religiosa de su música.

    Durante su juventud pasaba mucho tiempo rezando en los campos cerca de su casa para poder convertirse en compositora. Estudió composición y piano en el conservatorio de Kazán, graduándose en 1954. Prosiguió sus estudios en Moscú en el conservatorio con Nikolái Peikó hasta 1959, y continuó los estudios de graduación con Visarión Shebalín hasta 1963.

    Durante sus estudios en la Unión Soviética, su música fue etiquetada de “irresponsable” por su exploración con afinaciones alternas. Sin embargo, fue apoyada por el gran Dmitri Shostakóvich, quien al evaluarla en su examen final la animó a continuar por su “camino erróneo”.

    A mediados de los años 70, Gubaidúlina fundó Astreia, un grupo de improvisación con instrumentos folclóricos, con los compositores Víctor Suslin y Viacheslav Artiómov, alumnos suyos.

    A inicios de los años 80, Gubaidúlina se hizo más conocida por el éxito obtenido por el violinista Gidon Kremer con un concierto para violín. Después compondría un homenaje a T. S. Eliot, usando el texto de su obra maestra espiritual Four Quartets.

    Vivió hasta 1992 en Moscú, después escogió como residencia principal Hamburgo, Alemania.

    En el 2000, Sofiya Gubaidúlina, junto a Tan Dun, Osvaldo Golijov y Wolfgang Rihm, fue comisionada por la Internationale Bachakademie Stuttgart, para componer una obra para el proyecto Passion 2000 en conmemoración de Johann Sebastian Bach. Su contribución fue la Johannes-Passion. En 2002 la continuó con Johannes-Ostern encargada por la Hannover Rundfunk. Las dos obras forman un díptico sobre la muerte y resurrección de Jesús, su obra más larga hasta la fecha.

    En el año 2002 recibió el Premio de Música Polar, un premio concedido por la Real Academia de Suecia de Música. Es miembro, entre otras asociaciones, de la Academia de las Artes de Berlín y de la Freie Akademie der Kunste de Hamburgo. La interpretación de su obra The Light at the End (La luz al final), precedió a la Sinfonía nº 9 de Beethoven en los Premios de 2005. En 2006-2007 compuso In Tempus Praesens, su segundo concierto para violín dedicado a la violinista Anne Sophie Mutter.