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Año 3 #33 Julio 2017

La poesía de Marcelo Gobbo

Gobbo escribe y describe, cuenta, recuerda, imagina y piensa. Nosotros, agradecidos, lo leemos.

De El Camarote Nº15 (El Camarote Ediciones, 2009)

TENGO

Tengo aquel cine que ya no está, el bar que ya cambió, el sueño que no fue. Los tengo atados al meñique como el verso del poema que nunca envié a aquella mujer de ojos serenos. Tengo, también, la melodía que corría por su espalda cuando mi palma la amaba, y el viento que surcaba al sentimiento rumbo al sol de la aurora. Tengo un bosque, el pavor de estar conmigo y la dicha que luego sobrevino. Tengo restos de sal en las mejillas, de pie y solo, una esquina, y una tarde en el mar que se apagaba tras los párpados secos. Un refugio de paz, un lago en calma y el silencio en la boca. Tengo errores marcados y gracias dispersas trepando por el alba de mi estima, y el andar de quien conoce el camino pero aguarda su sitio. Tengo cartas y voces y saludos tatuados en el pecho, como un marino que, sin darse cuenta, se ha entregado a todos los puertos.

 

De El humo de la noche (Ediciones De La Grieta, San Martín de los Andes, Neuquén, 2013)

Juntar los márgenes de las cosas

(cosas como el alma, el dolor, el poder,
todo aquello que debe representarse
para entenderse)

para perpetuar
el espíritu
del desasosiego.

La única unión
posible
debe hallar los ojos
que nos miren
para revelarnos
la miopía
con que miramos lo cierto.

Si no, es mero
deambular
por el periplo del ser
en el ser
que no junta

más que fragmentos
discontinuos
de sí mismo,

carentes de sentido, párpados
hartos
de no hacer protestar a la retina.

Lo verdadero
elude
toda ilusión óptica y se anuda
allí
donde la representación se agita.

 

*     *     *

 

Sus dedos caían
por mi pecho
descosiendo el arnés
del lenguaje;

los míos barajaban
los mazos
del azar florecido
de su cuerpo.

Escribimos la tarde
a cuatro manos.

 

*     *     *

 

ORIENTADO

 

I / Tanka

Cae la tormenta
y las olas se estrellan.
Todo es espuma
donde piedras y arena
son señas de mi vida.

II / Haiku

Sobre las vides,
la luna y el lucero.
Sueño de copas.

 

*     *     *

 

“La caricia carece de cara”, acota,
cuando por fin cede a mis manos

(que bien podrían ser
las de cualquier otro mendigo)

su imperiosa cacofonía.

 

*     *     *

 

La poesía se quema
en los oídos

de quien nunca está
dispuesto a escucharla.

 

De Olvido la marcha que tiene música (Ediciones De La Grieta, San Martín de los Andes, Neuquén, 2014)

Una brisa
sopla el velo
de sus ojos
y al silencio
de la noche
llegan árboles.

 

     *     *     *

 

Nieve

El silencio que precede a la nieve es absoluto.

Es absoluto el silencio
que precede a la nieve
cuando me aferro a este teclado
para calmar la ansiedad
por los primeros copos.

La nieve precedida por el silencio absoluto
no sabe de explotaciones turísticas
ni de partes meteorológicos
ni de poemas. Es nieve.

Y cuando por fin llega
tampoco de mí sabe,
ni del silencio.

Solo nieva
absolutamente.

 

Inéditos

Había una estrella
sé que había una estrella en algún lado
no en el wishuponastar sino en el
reverso del tarot allí en la mesa
sobre la que solíamos jugar
y fumar al poker con el paño verde
mientras bebíamos
cerca de la costa

no es una
son dos las
mesas

en ambas la estrella
y los mazos
solo en una la botella

mientras los planetas se hundían en la oscuridad

yo hurgaba en la luz que había adentro
pero los cuerpos pesan lo que su sombra
y mucho más con un beso

después los destellos se esparcían
una escalera real
un mago al derecho
un orgasmo imprevisto

nada es azar
le decía

barajando a saltos como una langosta

luego me hundía en su pubis
para acuñar monedas
de una sola cara

y devoraba a mi paso
la juventud
que habíamos sembrado
con un mazo

bailando donde el cosmos
ya se había extinguido.

 

*     *     *

 

Al recuerdo de Michael Rinke

aquí
tu mano naufraga
en ríos de silencio
buscándome

 

a mí
que apenas logro zurcir
hilos de voces entintadas
más allá.

  • Marcelo Gobbo
    Gobbo, Marcelo

    Marcelo Gobbo (Buenos Aires, 1966) es escritor y realizador audiovisual. Ha publicado los libros Contra la fatiga del arte. Notas sobre cine, literatura y otras yerbas (publicado por Ediciones de La Grieta, San Martín de los Andes, Neuquén,  2012), Barbarie y civilización (cuentos y relatos, publicado por Ediciones El Camarote, Viedma, Río Negro, 2012) y El humo de la noche (poesía, ilustrado por Viviana Errecalde y publicado por Ediciones de La Grieta, San Martín de los Andes, Neuquén, 2013).

    También aparecen textos suyos en los volúmenes Ricardo Piglia: una poética abierta, compilado por Adriana Rodríguez Pérsico y Jorge Fornet (Editorial de la Universidad de Pittsburg, 2004), Voces con vida (Grupo Editorial Benma, México, 2009, reeditado en 2012), Cuentos alígeros (Editorial Hipálage, España, 2009), Dreceres. Microrelats, (Montcada Comunicació y Reixac, España, 2010) y Los ojos de la virgen (Latin Heritage Foundation, EE.UU., 2011).

    Ha obtenido una veintena de distinciones, entre las que se destacan el segundo premio en el Primer Certamen Nacional de Cuentos San Martín 2008, organizado por la Municipalidad de General San Martin (Bs. As.) por su libro Barbarie y civilización, los premios otorgados por la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE) y Comunicación, Oralidad y Artes (COMOARTES), S. L. (España) y el Premio del Jurado en el VIII Certamen Internacional de Literatura Hiperbreve Pompas de Papel por Ars Amatoria.

    Desde hace una década vive en San Martín de los Andes, provincia del Neuquén, donde, además de escribir, trabaja en radio y televisión. También produjo música (http://marcelogobbo.bandcamp.com/ y http://monferratogobbo.bandcamp.com/album/fetiche) y creó el Cineclub de La Cascada.