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Año 1 #12 Septiembre 2015

El encuentro de Fresedo y Gillespie

Osvaldo Fresedo, hoy bastante olvidado, fue un tanguero refinado, “de salón”, que se encontró un día memorable con Dizzi Gillespie, un renovador del jazz, fundador del bebop. Fue en Buenos Aires y esto es lo que quedó.

 

  • Osvaldo y Gillespie Fresedo
    Fresedo, Osvaldo y Gillespie, Dizzy

    Auspiciado por el Departamento de Estado del gobierno norteamericano, Dizzy Gillespie llega a Buenos Aires a fines de Julio de 1956, la primera de las cuatro veces que arribaría a esta ciudad. Al llegar al gran City Hotel, no le permiten alojarse por ser negro —obviamente lo desconocían— y, junto a sus músicos se instala en el hotel Continental, que quedaba a pocas cuadras de donde actuaría.

    El genial músico, además de tomar mate, comer asado y probar nuestros dulces, se interesó por escuchar tango. Lo conectaron con el maestro Osvaldo Fresedo, con quien grabó los temas “Vida Mía”, “Preludio Nº 3”, “Adiós Muchachos” y “Capricho de Amor”.

    La placa llevó como título Rendez Vous, nombre de la boîte que regenteaba Fresedo y donde se llevó a cabo esta proeza magnifica. El disco de 78 rpm tuvo mil copias que inmediatamente se agotaron, hasta que se reeditó en 1999.

    El día que tenía que grabar, Dizzy pidió que le traigan a la puerta del hotel Continental un caballo, y vestido de gaucho, se dirigió hasta el conocido reducto de Fresedo a grabar el disco.

    También en esta oportunidad, conoció a Lalo Schifrin, con quien tocó en su segunda vuelta en el año 1961. Volvió en 1971 actuando en el Coliseo junto a su quinteto formado por músicos negros y blancos. En su última visita (1979) actuó en un brillante y espontáneo concierto en dspués consagrado estadio Obras junto a otro gigante, el brasileño Hermeto Pascoal; ya estaba arreglado que volvía en 1992, pero su enfermedad no se lo permitió. Falleció en Nueva Jersey, a los 75 años, mientras escuchaba “Dizzy Me”.

    Dizzy Gillespie junto a Charlie Parker, fueron los referentes del bebop, al lado de otros (T. Monk, Charlie Cristian), y las piezas claves, como los bateristas Kenny Clarke y Max Roach, que participaban del caldo de cultivo.